Eran un colectivo discriminado, pese a que siempre se acordaban de ellos los que sufrían de dolores que los desinflamatorios, fueran de tipo no esteroideos (AINE) o esteroideos (corticoides), ya no podían paliar. Porque, como todo el mundo sabe, hay dolores punzantes, insistentes y totalmente descontrolados. Los médicos, cuando no le encuentran el qué ni el porqué, e incluso el dónde o el cómo, porque el quién lo tienen claro (a veces), se decantan por el diagnóstico de inespecífico. Eso le puede pasar a cualquiera, cosa que despierta una terrible duda, o bien sobre la propia incapacidad de comunicar, o bien otra de índole existencial relacionada con la posibilidad de no estar en este mundo de los vivos y que por eso el médico no escuchó lo del dolor que llevaba meses molestando por la zona señalada y sus aledaños. Acudimos a ellos d esesperados , y no se sabe si pertenecen al personal sanitario o al de ocio o al de estética o quizá al de las terapias alternativas o a todos a la v...
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