Se vio al espejo y se dio cuenta de que su imagen estaba un poco borrosa, pensó que serían los cristales de sus gafas que estaban sucios, se las quitó, las lavó como cada día, las secó con cuidado y volvió a ver su imagen en el espejo: seguía borrosa. Se fue a la cocina, cogió el limpiacristales y un trapo limpio que guardaba sólo para eso. No tenía mucho tiempo para ponerse a limpiar, pero, es que no verse ni siquiera para saber cómo estaba antes de irse a trabajar era una cosa bastante penosa. Frotó y frotó, lo vio al trasluz y estaba perfectamente limpio. Volvió a la cocina, lo dejó todo en su lugar. Volvió a la posición de salida: ¡caray, seguía un poco borrosa, qué raro! Ya no había tiempo de investigar el porqué, a lo mejor eran sus gafas, aunque ya las había lavado. Bueno, toca ir a trabajar y, como cada día, siguió su nueva rutina. Hacía años que estaba casada. Camino al trabajo pensaba en su nueva situación. Estaba acostumbrada a que él fuera el proveedor, pero ahora, estaba ...
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