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Mostrando entradas de febrero, 2025

Escobas

                                                                      "Pasó la infancia, caducaron los tigres y su pasión, pero todavía están   en mis sueños. En esa napa sumergida y caótica siguen  p revaleciendo y así:   Dormido, me distrae un sueño cualquiera y de         pronto se que es un sueño. Suelo pensar entonces: Éste es un sueño, una pura diversión de mi voluntad, y ya que tengo un ilimitado poder,   v oy a causar un tigre."                                                                                      J o...

El asombro

                                               Puede que los griegos tuvieran razón al hacer proceder la teoría del asombro (...). Hans Blumenberg ¿Cómo se piensa el asombro? Pensaba aquel que no había vuelto a asombrarse desde la última vez. Cavilante, se sentó bajo un plátano a pensar. La primera vez se quedó dormido, profundo, sabroso, roncando sonoros ronquidos, padeciendo pequeñas contracciones musculares, espasmos, que dejaban apreciar la profundidad de su sueño. Al despertar no recordaba nada de lo que había dormido, ni un rasgo de memoria podía darle ni una remota esperanza a la pregunta esencial que le había causado el sueño. Lo tomó con normalidad, casi con estoicismo. Pensó que era obvio caer dormido después de un día así —esos días húmedos, calurosos de noches frías y madrugadas destempladas— sabía que se durmió porque se tenía qu...

El cultivo

Me he dedicado al cultivo del cañimeno, ya sé que suena extraño, incluso inverosímil, ¿qué podía hacer, si no? Todo parecía que podía salir bien, hasta que dejó de hacerlo. Entonces no se sabía lo que ahora se sabe. Esta idea comenzó aquella tarde en que, caminando con mi perro, éste se acercó a olerlo, yo lo espanté porque el cañimeno no era apreciado por nadie, sencillamente caía del árbol, ya está. Los árboles se cortaban porque eran endebles, a pesar de que los frutos eran enormes y rosados, se ve que cuando las ramas debían aguantar el peso de los frutos eran muy fuertes, pero una vez despojadas de ellos se volvían frágiles como si fuera el fruto el que sostuviera a la rama y no al revés. Quizá porque el fruto del cañimeno era de color rosado cuando había caído del árbol, y en el árbol era verde, nunca nadie sabía cuando estaba maduro. Del cañimeno cabe decir también que era difícil saber donde estaba plantado, pues sus raíces eran traslúcidas provocando así una sensación de espej...

El Pecado

Lo que voy a contaros sucedió en verdad. Esta es la historia que narra la verdadera causa y muerte de Ricardo Corazón de León, tercer hijo de Enrique II de Inglaterra, Duque de Aquitania y de Normandía y Conde de Anjou. Todos los viajeros que venían de Oriente exacerbaban la imaginación de los más jóvenes con sus historias. Describían sus periplos por el Mediterráneo hasta Constantinopla y de allí hasta el mismísimo Éufrates. Sabía que los viajeros no lo hacían por mal, pero si el vino ayuda y las noches de invierno son largas y el fuego calienta cómodamente, las exageraciones eran el resultado final de esta dulcificación del espíritu. Era obvio que estas gentes no sabían de los peligros de la Santa Inquisición y que, para ellos, las herejías las cometían otros. Yo había estado en otras cortes donde convenía ser más discretos. No podía hablar de Aristóteles y su teoría de que la Tierra era esférica sin que con ello me jugara el pellejo. Tampoco podía hacer nada de alquimia y menos ...